Marco Doctrinal
El Marco Doctrinal se elaboró con base a dos necesidades fundamentales:
- La evangelización que queremos realizar.
- La Iglesia que queremos ser.
Esto llevo a cuestionarnos y a reflexionar sobre:
- ¿qué tipo de cristiano necesita la iglesia y el mundo de hoy?
- ¿cuál fue el proyecto de Dios para el hombre?
CON DIOS
Como una persona de oración, llena de Dios, consciente de ser su hijo, impulsada por el Espíritu, alimentada por la Eucaristía , colaboradora en el trabajo de la Iglesia como Pueblo de Dios, que viviendo su sacerdocio bautismal, toma su cruz y la testimonia en su vida diaria.
CON EL HERMANO
Como una persona comprometida con el otro , solidaria con el marginado, promotora de justicia, compasiva con el necesitado, disponible en el servicio, entusiasta de la familia cristiana, que entendiendo que Cristo está en cada hermano y cada hermana, busca amar a todos como a sí mismo.
CONSIGO MISMO
Como una persona libre, paciente, con espíritu de superación, leal, capaz de asumir y transformar el dolor en alegría, perseverante, enemiga del mal, que consciente de sus limitaciones, busca crecer siempre a imagen de Cristo.
CON LA CREACIÓN
Como una persona que descubre en la Creación la obra del amor de Dios, protectora de sus riquezas, cuidadosa en el uso de sus recursos, que disfruta de las cosas sin atesorarlas, generosa al compartir, que sabiéndose beneficiario de el Plan de Dios, respeta sus dones y sabe compartirlos con los demás.
Así, podemos concluir que la Iglesia y el mundo de hoy necesitan hombres y mujeres santos. Los santos del tercer milenio serán movidos por tres fuerzas muy poderosas:
- Una fuerte experiencia de Dios
- El rechazo absoluto a la injusticia y desorden humano.
- Y un amor profundo, capaz de dar la vida por sus semejantes.


